La llegada de la primavera y el aumento de las temperaturas marcan el momento ideal para preparar la piscina después del letargo invernal. Una correcta puesta a punto no solo garantiza la salud de los bañistas, sino que también prolonga la vida útil de los equipos y evita averías. Además, muchos propietarios reutilizan el agua de la temporada anterior (hasta un 85%), por lo que un tratamiento previo adecuado es crucial para evitar tener que vaciarla por completo.
¿Cuándo es el mejor momento para la puesta a punto?
La época recomendada es en primavera, cuando la temperatura del agua alcanza los 12 °C sin superar los 15 °C. A partir de los 15 °C, las bacterias, algas y hongos proliferan rápidamente, complicando la limpieza y multiplicando el trabajo necesario. Actuar pronto evita que la suciedad acumulada durante el invierno se adhiera con fuerza a las paredes y al fondo, facilitando enormemente todo el proceso.

Las 5 fases clave para la puesta a punto
A continuación, te explicamos cada una de estas fases para que puedas realizar la puesta a punto de la piscina para la temporada de baño.
Fase 1 – Limpieza inicial y revisión de estructuras
Comienza por retirar la cubierta de invierno con cuidado, evitando que la suciedad acumulada caiga al agua. Limpia la lona con agua y un cepillo suave, y déjala secar extendida al aire libre para prevenir la aparición de moho y humedad. Una vez seca, dóblala y guárdala en un lugar seco y ventilado hasta el próximo otoño.
A continuación, realiza una inspección visual minuciosa del vaso y de todos los accesorios: revisa paredes, fondo, escaleras, skimmers, boquillas de impulsión y sumideros en busca de grietas, desprendimientos o cualquier obstrucción. Detecta a tiempo cualquier daño en el revestimiento o en el gresite para poder planificar su reparación antes de llenar la piscina.
Por último, elimina hojas, insectos y residuos acumulados con una red o skimmer manual. Cepilla suavemente las paredes y el fondo, prestando especial atención a la línea de flotación y a los rincones de difícil acceso, donde suele acumularse más suciedad.
Fase 2 – Revisión de la instalación eléctrica e iluminación
La seguridad eléctrica es fundamental en una piscina. Comprueba el estado de los proyectores subacuáticos, focos LED o cualquier sistema de iluminación sumergida. Verifica que las juntas de estanqueidad estén en buen estado para evitar filtraciones de agua en los puntos de luz, un riesgo tanto para los equipos como para los bañistas.
Revisa el cuadro eléctrico, los diferenciales y los temporizadores que controlan la bomba y la iluminación. Prueba el encendido de las luces y asegúrate de que no haya corrosión en los conectores ni cables pelados. Si detectas cualquier anomalía, no lo dudes: contacta con un electricista especializado en instalaciones de piscinas.
Fase 3 – Revisión y puesta en marcha del sistema de filtración
El sistema de filtración es el corazón de la piscina. Comienza limpiando los cestillos de los skimmers y el prefiltro de la bomba, eliminando cualquier resto de hojas o suciedad que pueda perjudicar el caudal de agua.
Comprueba que la bomba no tenga óxido, fugas ni ruidos anómalos. Si tu filtro es de arena, verifica el estado de la arena: si está apelmazada o muy sucia, valora su renovación. Una arena en mal estado reduce drásticamente la eficacia de la filtración.
Llena la piscina hasta el nivel adecuado, asegurándote de que el agua cubra al menos tres cuartas partes de los skimmers. Purgue el aire del circuito y arranca la bomba en modo «recircular» para comprobar que no haya obstrucciones antes de pasar a la filtración normal.
Fase 4 – Tratamiento químico y equilibrado del agua
Con el circuito funcionando, llega el momento de equilibrar el agua. Mide los niveles con un kit de análisis o tiras reactivas. El pH debe mantenerse entre 7,2 y 7,6; fuera de este rango, el cloro pierde eficacia y el agua puede irritar la piel y los ojos. La alcalinidad total debe situarse entre 80 y 120 ppm para actuar como tampón y estabilizar el pH.
Aplica un tratamiento de choque con cloro para eliminar cualquier bacteria o alga del invierno. Si utilizas cloro granulado o en pastillas, añade la mitad de la dosis cuando la piscina esté a medio llenar y el resto al completarla, distribuyendo mejor el producto.
Por último, revisa el nivel de ácido isocianúrico (estabilizante). Si supera los 75 ppm, el cloro perderá eficacia y será necesario renovar parcialmente el agua o realizar vaciados progresivos.
Fase 5 – Configuración final y puesta en marcha de equipos automáticos
Con el agua ya equilibrada, configura el temporizador del sistema de filtración para que la bomba funcione al menos 8 horas diarias durante la temporada de baño, distribuidas en varios ciclos (por ejemplo, 4 horas por la mañana y 4 por la tarde) para optimizar la limpieza y el consumo energético.
Si tu piscina dispone de un sistema de cloración automática, comprueba el nivel de cloro en el depósito, revisa que el dosificador funcione correctamente y ajusta la tasa de cloración según el volumen de tu piscina. Si tienes un robot limpiafondos, instálalo siguiendo las instrucciones del fabricante, verifica que las mangueras o cables estén en buen estado y programa los ciclos de limpieza según tus necesidades.
Finalmente, realiza una prueba global del sistema: arranca la bomba, enciende las luces, activa el clorador y el robot. Verifica que todo funcione en conjunto sin errores ni fugas. Tu piscina ya está lista para disfrutar.
Servicios profesionales de mantenimiento de piscinas
Como has podido comprobar, la puesta a punto de una piscina requiere tiempo, conocimientos técnicos y una dedicación constante. Un error en el equilibrado químico o en la revisión de los equipos puede traducirse en aguas turbias, averías costosas o incluso riesgos para la salud.
En Guijarro Jardines contamos con un equipo especializado en el mantenimiento integral de piscinas. Realizamos pruebas periódicas del agua para mantener los niveles de pH y cloro en equilibrio, limpiamos filtros y skimmers, y nos aseguramos de que tanto el agua como todo el sistema de filtración funcionen a la perfección durante toda la temporada.
Si quieres olvidarte de las complicaciones y disfrutar de una piscina siempre cristalina, descubre nuestro servicio de mantenimiento de piscinas y contacta con nosotros. Nos encargamos de todo para que tú solo disfrutes de tu piscina.




